¡Ellos lo predijeron!

Por Horoscopo.com

Miércoles, 11 de Julio de 2018

¡Ellos lo predijeron!

Desde que los seres humanos comenzaron a preguntarse de la vida después de la muerte, ha habido psíquicos que han tratado de responder a esta cuestión y muchas más. A lo largo de la historia ha habido varios psíquicos notables que han dejado su huella en el mundo. Sigue leyendo para aprender más acerca de estas especiales personas.

Jean Dixon es posiblemente la psíquica más famosa de los tiempos modernos. Su predicción más famosa fue en 1960 – cuando predijo que un demócrata alto y de ojos azules se convertiría en presidente y sería asesinado durante su cargo. La sorprendente visión de la Sra. Dixon con respecto al triste destino de John F. Kennedy puso a la doctrina psíquica de relieve en los medios de comunicación. Años después de la muerte de Kennedy, Nancy Reagan se convirtió en seguidora devota de Jean Dixon, quién manejó la agenda de su marido según sus predicciones astrológicas. Hasta el día de hoy, Jean Dixon sigue siendo una de las psíquicas más queridas y polémicas de Estados Unidos.

Nostradamus fue uno de los primeros psíquicos del Signo 16 quién hizo más de 6,000 predicciones en su libro más famoso, Los Profetas. Estas profecías se referían a muchas cosas, incluyendo algunos eventos mundiales, inundaciones, guerras, situaciones políticas y terremotos. A través de los siglos se ha creído que Nostradamus predijo la línea de tiempo de las civilizaciones más importantes. Dijo que el desastre podría golpear en el 2012, con catástrofes mundiales de magnitud bíblica.

Daniel Dunglas Home era un médium Escocés del siglo 19, quién afirmó que no sólo podía hablar con los muertos y hacer contacto físico con ellos, sino que también podía levitar. Home era un maestro en el arte de las sesiones espirituales y fue puesto a prueba por jueces y científicos; quienes nunca encontraron una respuesta fraudulenta a las extrañas sesiones que dicho tenía con los muertos. En tales sesiones a menudo había manifestaciones luminosas y la levitación de pesados objetos de madera.

Madame Blavatsky, la autora de La Doctrina Secreta realmente comenzó el movimiento moderno psíquico de mediados de Siglo 19. Ella provenía de la realeza rusa y supuestamente renunció a su riqueza para irse a estudiar a Tíbet. Después de su hermético regreso, su condición aristocrática, sus vestimentas y accesorios exóticos llamaron la atención de una sociedad que rápidamente olvidaba el pasado y se apresuraba a una época más moderna. Blavatsky afirmaba tener contacto con fantasmas por medio de trances, quienes le otorgaban una gran penetración en el futuro de la humanidad y esto la convirtió en el furor del creciente movimiento bohemio en Europa. Sus sesiones de espiritismo se centraban en establecer contacto con espíritus de la raza Aria.

Grigori Rasputin fue el notable monje loco quién era el psíquico y a la vez el curandero de la familia del Zar de Rusia, Nicolás Romanov. Cuando era sólo un niño, se creía que Rasputín podía localizar objetos robados. Sus habilidades lo llevaron a llevar la vida de un místico errante. Entonces, una visión lo llevó al palacio del Zar Ruso. Fue aquí donde su increíble habilidad para prever el futuro una y otra vez lo llevó a obtener fama nacional. Cuando sanó al enfermo hijo del Zar se convirtió en el miembro no oficial más importante de la casa real.

Edgar Cayce es probablemente el psíquico más leído del siglo 20 con más de 14,000 predicciones. Sus predicciones correctas incluyeron el principio y el fin de las Dos Guerras Mundiales, el fin de la Gran Depresión, y el asesinato de algunos presidentes. Su técnica consistía en entrar en un trance de sueño y comunicarse con espíritus o aprender un remedio natural que pudiera ayudar a una persona enferma. Aunque lo intentó, Cayce nunca logró ganar una cantidad notable de dinero por sus habilidades.

Esta es la historia de algunos de los psíquicos más conocidos y controversiales. El hilo común que los une es que cada uno creía que tenía una habilidad especial para comunicarse con seres energéticos con los que otros no podían. En cada caso, sus habilidades les trajeron fama, pero a veces también escepticismo. Independientemente de que sus afirmaciones más extravagantes hayan resultado serias, por lo menos proveyeron de curación y consuelo a miles de indagadores espirituales.