Estos son los elementos básicos del lenguaje hipnótico

Por Lolimar Araujo

Viernes, 26 de Abril de 2019

Estos son los elementos básicos del lenguaje hipnótico

Imagino que alguna vez te ha pasado que has perdido la noción de lo que te rodea—cuando sueñas despierta, cuando contemplas un paisaje o miras una película, cuando lees o escuchas música, etc. Todos estos son estados de trance o estados hipnóticos que surgen de manera automática e involuntaria.

El trance hipnótico se logra cuando la persona se concentra tanto en algo, que pierde por instantes la noción del aquí y ahora. Nos dejamos llevar y entramos a un estado de conciencia que dura mientras mantenemos nuestra atención concentrada.

El psicólogo Milton Erickson, utilizaba el lenguaje de forma consciente para inducir esos estados hipnóticos. Su técnica consistía en una forma de hablar “vagamente” sin especificar mucho los términos que utilizaba para permitir a los oyentes que se dejaran llevar, y pudieran perderse en sus propios pensamientos.

También lee: Las preguntas que te tienes que hacer para descubrir tu misión de vida

La verdad, es que todos utilizamos desde niños el lenguaje hipnótico sin saberlo y de manera natural, pero podemos aprender a emplearlo de manera intencional para mejorar nuestra comunicación. La Programación Neurolingüística (PNL) nos facilita el aprendizaje del lenguaje hipnótico a través del modelo de Erickson.

El lenguaje hipnótico no sólo beneficia la comunicación con los demás, sino la comunicación o diálogo interno que mantenemos con nosotros mismos. Al hacernos conscientes de nuestra manera de hablar podemos entender que el lenguaje nos otorga o nos quita poder y podemos adecuarlo para hacerlo más eficiente.

Frases utilizadas en el lenguaje hipnótico

El modelo ericksoniano enseña formas de ser “ingeniosamente indeterminados”, lo cual permite hacer afirmaciones que parecen específicas pero que son lo bastante generales para que el oyente complete el contenido basado en su propia experiencia personal. Aquí te daré algunos ejemplos.

Utiliza palabras que no se pueden ver, oír o tocar, tales como: confianza, libertad, belleza, curiosidad, aprendizaje, amor, etc. Ejemplo: “Has aprendido mucho” (he omitido qué es lo que has aprendido y cómo lo has aprendido).  “Tienes curiosidad” (he omitido sobre qué tienes curiosidad) “María siente amor” (no he dicho amor a qué o a quién).

Cuando un orador utiliza verbos no específicos, una vez más, el oyente esta obligado a rellenar el significado para comprender la frase. Palabras como: hacer, arreglar, resolver, mover, cambiar, preguntar, pensar, sentir, saber, comprender, recordar, darse cuenta de, etc., son relativamente  poco específicas. Ejemplo: “Quiero que evoluciones” (no estoy diciendo qué ni cómo exactamente quiero que evoluciones). “Lo puedes resolver” (No estoy diciendo qué vas a resolver ni cómo vas a hacerlo). “Todos podemos cambiar” (no digo qué ni cómo cambiar).

En el mundo de la política se utiliza mucho el lenguaje generalizado. Frases como: “El empleo creció significativamente en el último año. Este crecimiento es resultado de la buena gestión política” no especifican en qué porcentajes creció, ni en qué áreas, ni dónde y tampoco cuáles fueron las acciones concretas de la gestión.

Otro ejemplo de frases hipnóticas es cuando no se especifica el sujeto o el sustantivo del cual se habla, lo cual permite que el oyente se lo aplique a sí mismo. Por ejemplo: “La gente se puede relajar” (tú eres gente, entonces tú te puedes relajar), “Se puede aprender” (no dice quién lo ha aprendido).

Existen otro tipo de frases que parecen específicas, pero no lo son. Cuando decimos: “Quizá sientas presión”, “Quizá tengas algún problema por resolver” no decimos exactamente qué es lo que genera la presión ni cuál es el problema, pero todos hemos sentido presión por algo y todos tenemos algún problema, así que cada quien interpretará las frases y la ajustará a su realidad.

Otra forma de generar estados hipnóticos es conectar fenómenos que están ocurriendo en el momento con una acción o estado que no tiene relación directa con lo que pasa. Por ejemplo: “escuchas mi voz y comienzas a relajarte”, “estas leyendo y te sientes con más poder”.

Por otro lado, emplear palabras como: mientas, al, cuando, durante, a medida que, para vincular frases estableciendo una conexión de tiempo, también funciona para hipnotizar. Ejemplo: “Mientras estás aquí, puedes empezar a relajarte”, “A medida que lees, se te ocurren ideas”.

Existe otro tipo de enlace más fuerte porque establece una relación de causa directa. Aquí se utilizan palabras como: hace que, causa, genera, fuerza. Ejemplo: “Estar sentado así hace que te relajes”, “respirar profundamente genera que sientas más confianza personal”.

También lee: Los cuatro pasos para dominar la alquimia de las emociones

En el mundo de las ventas se utiliza la técnica de “lectura mental” que se trata de actuar como si se conociera lo que piensa la otra persona. “Puede que te preguntes para qué te sirve este producto”, “Sé que sientes curiosidad por este tema”, “Sé que lo más valioso para usted es su tiempo por lo que le voy a enseñar a ahorrar tiempo con este novedoso sistema…”

Otras palabras como: debería, debe, tiene que, no puede, no hará que, etc., indican la ausencia de opción. “Te das cuenta que no puedes evitar relajarte completamente”. O una muy común en los programas de venta por TV: “No puedes dejar pasar esta oportunidad, es por tiempo limitado”.

 

-Lolimar Araujo Morales es especialista en Programación Neurolingüística y practicante de Reiki con más de 15 años de experiencia.

Arte por Bambashkart